Elecciones en Estados Unidos: Resultados y Conclusiones

En una noche catastrófica para el partido de Barack Obama, los Republicanos triunfaron a lo largo del país en todos los niveles del gobierno; el Congreso, las gobernaciones y legislaturas estatales. Aunque el triunfo de la oposición conservadora era relativamente esperado, su margen de su victoria y desempeño en algunos distritos considerados seguros para los Demócratas fue sorprendente, augurando un escenario más complejo para las elecciones generales de 2016.

El Senado y la Cámara de Representantes

Es en el Senado donde el triunfo de los Republicanos se ha sentido con mayor vigor, puesto que han capturado la mayoría luego de siete años de control Demócrata. De los once escaños competitivos han triunfado en ocho, con la posibilidad de incluir un noveno en la segunda ronda de votación de Louisiana el 6 de Diciembre. Como resultado, los Estados Unidos se encontrarán bajo gobierno dividido, un partido controlando la rama legislativa y otro la ejecutiva, por lo menos hasta el fin del mandato de Obama y del 114° Congreso.

El efecto de ello se sentirá de inmediato en Enero. Las importantes distancias ideológicas entre el Presidente y la nueva mayoría en el Senado se harán visibles rápidamente, sobre todo en lo que refiere a la capacidad de Obama de nominar candidatos para su administración. Aunque, en términos políticos, la conquista del Senado no modifica la ya reducida capacidad del Presidente para promulgar legislación de importancia, si lo hará negociar desde una posición de mayor debilidad en cuestiones referidas a la política exterior y al presupuesto.

Senate

En la Cámara de Representantes, el control ejercido por parte de los conservadores desde 2010 se ha mantenido, inclusive expandiendo la mayoría por una decena de escaños. Los resultados definitivos aún no se han publicado para un número importante de contiendas, pero no se esperan sorpresas de significancia en ninguna de ellas.

House

Las Gobernaciones y las Legislaturas Estatales

Aunque carente del efecto simbólico de alcance nacional que posee el Senado, el triunfo Republicano en las competencias estatales muestra una dimensión mucho más preocupante para el partido Demócrata. Sus pérdidas en la cámara alta pueden ser asignadas, al menos en parte, a un mapa electoral desfavorable al estar concentrado en el Sur y los Estados del medio Oeste, pero los triunfos Republicanos en las carreras de alcance local se extendieron mucho más allá de sus bastiones geográficos.

Según los resultados de carácter definitivo hasta ahora, los conservadores han retenido todas sus legislaturas y gobernaciones con la excepción de Pensilvania, donde su impopular candidato Tom Corbett fracasó en obtener la reelección, a su vez conquistando distritos liberales como Massachussetts o Illinois. Esto los deja en control de casi dos tercios de los gobiernos estatales de todo el país, en la mayoría de los casos también al mando en la rama legislativa.

Governors

Los motivos

Una breve explicación tentativa acerca de las razones del triunfo conservador puede resumirse en tres ejes. Un primer eje puede hacer referencia a la geografía política de esta elección, donde la mayoría de las competencias por el Senado y buena parte de los cargos menores se desempeñó en terreno hostil al partido del Presidente. Este factor volvió favoritos a los candidatos Republicanos por el solo motivo de su pertenencia partidaria, sobre todo en los distritos ganados por McCain o Romney en las últimas dos elecciones presidenciales.

Un segundo eje puede señalar la reaparición de un problema crónico de la coalición Demócrata desde los años 60; la baja participación de sus integrantes en los comicios de medio término. Según la totalidad de los periódicos y emisoras nacionales, tanto las minorías raciales como los jóvenes y los pobres fueron a las urnas en proporciones considerablemente reducidas en comparación a 2008 o 2012. Conversamente, el electorado del partido Republicano mantuvo sus niveles de participación en la norma a grandes rasgos, otorgándole otra ventaja.

Por último, un tercer eje puede indicar el efecto de la impopularidad actual del Presidente sobre el resto de los miembros de su partido. Para muchos votantes, esta elección fue un referéndum acerca de su labor durante los últimos seis años, y en gran medida decidieron castigarlo por ella de forma indirecta. Aunque la mayoría de los candidatos Demócratas eligieron distanciarse de la agenda presidencial en pos de enfocarse en cuestiones locales, esta estrategia no parece haber funcionado, posicionando a los Republicanos de manera aún mejor.

Por Joaquín Harguindey

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: