Carolina del Sur y Nevada: Perspectivas

Mañana se desarrollarán dos elecciones simultáneas como parte del largo cronograma de primarias para determinar las candidaturas presidenciales de ambos partidos. Mientras los Republicanos votarán en Carolina del Sur con un claro favorito, los Demócratas lo harán en Nevada ante un escenario de inesperada competitividad.

trump-rally-south-carolina-2

Los distritos

Carolina del Sur, donde votarán los Republicanos, es un Estado relativamente grande en comparación a sus antecesores Iowa New Hampshire, aunque su población de casi cinco millones de habitantes apenas lo deposita cerca de la media nacional.

En su conjunto, el electorado del distrito está compuesto por elementos demográficamente diversos. La población es 64% blanca, 28% afroamericana y 5% latina. Sin embargo, es altamente probable que los participantes en la primaria Republicana no reflejen esa diversidad en absoluto y la vasta mayoría de los electores sean blancos. De asemejarse a la participación en la primaria de 2012, las minorías conformarían el 2% del electorado Republicano.

Un elemento que posiblemente jugará un rol por primera vez en la primaria es la pobreza. New Hampshire y en menor medida Iowa carecen de áreas profundamente afectadas por la crisis económica posterior a 2008 o históricamente pobres, lo cual no es el caso en Carolina del Sur. Algunos de sus condados, inclusive descontando una sobrerrepresentación de habitantes afroamericanos, poseen más de 20% de la población bajo la línea de pobreza. Las preocupaciones de sus votantes bien podrían distar de las de sus antecesores en distritos más afortunados.

Con respecto a su orientación política, el electorado Republicano de Carolina del Sur posee un alto porcentaje de votantes evangélicos (65% en 2012), lo cual podría favorecer la performance de los candidatos asociados a una mayor religiosidad. No obstante, este grupo no vota de forma monolítica y posee claras divisiones geográficas entre sus miembros en las ciudades de Charleston, Columbus y North Charleston y el interior rural del Estado.

Asimismo, el Estado posee un gran número de bases militares y veteranos de las fuerzas armadas entre sus electores, por lo que prestarle especial atención a la seguridad nacional y política exterior podría serle útil a los candidatos. Su pertenencia al Sur de los Estados Unidos, junto a las particularidades políticas (posee una larga tradición de juego sucio) y culturales que lo acompañan, también podrían cumplir un papel.

Nevada, donde votarán los Demócratas, es un Estado grande y desértico de poco menos de tres millones de habitantes. Casi tres cuartos de ellos se encuentran en el condado de Clark, que incluye a la ciudad de Las Vegas, en el extremo Sur del Estado.

En términos demográficos, Nevada es un distrito considerablemente más diverso que sus antecesores. Su electorado incluye tan sólo un 54% de blancos, el resto dividiéndose entre hispanos (28%), la difusa categoría de “otra raza” (12%), afroamericanos (9%) y asiáticos (8%). A diferencia de sus homólogos Republicanos en Carolina del Sur, los votantes Demócratas en Nevada sí reflejaran la diversidad del distrito, y las minorías podrían llegar a constituir más de un tercio de los electores.

En cuanto a las características políticas de los votantes, puede afirmarse que la presencia de un importante bloque de votantes hispanos y asiáticos podría volver relevante la cuestión migratoria durante las votaciones en las homogéneas Iowa y New Hampshire. El Estado también ha sufrido consecuencias más severas por la recesión que los distritos que lo precedieron en el cronograma de votaciones.

Por último, los habituales bajos niveles de participación (6% de la población total en 2008) vuelven importante la labor de las organizaciones civiles y sindicales que incentivan a sus miembros a votar por un candidato específico. Un aumento pequeño en el número de votantes puede llegar a producir resultados completamente distintos de los augurados por las encuestas.

El método de votación y asignación de delegados

En Carolina del Sur, los Republicanos conducirán una primaria abierta. Esto significa que los electores votarán a través de una boleta de papel secreta y cualquier ciudadano, incluso un votante Demócrata, puede presentarse para elegir al candidato del partido. No obstante, de hacerlo, ese Demócrata no podría votar en las primarias de su partido la semana siguiente. Los centros de votación abrirán a las 7 am y permanecerán abiertos durante las siguientes doce horas.

En cuanto a la asignación de los 50 delegados en juego, el partido Republicano posee un sistema doble en Carolina del Sur. El candidato más votado en el Estado en su conjunto obtiene 29 de los delegados como premio, mientras que los demás competidores no obtienen nada. Los otros 21 delegados son asignados en base al ganador en cada uno de los 7 distritos congresuales, a razón de 3 por distrito. El margen de victoria es completamente irrelevante.

En Nevada, los Demócratas votarán a través del método de caucus para elegir a su candidato o candidata, lo cual implica que toda persona que desee votar debe presentarse en un lugar previamente designado para ser parte de una asamblea partidaria. Todos los asistentes han de haberse registrado como Demócratas previamente o hacerlo en el momento.

Una vez constituida la asamblea, los votantes deben organizarse en grupos de preferencia por candidato o ser parte del grupo de independientes. Aquellos que ya han decidido a favor de un candidato pueden intentar convencer a todos los presentes de las virtudes de la persona a quien han elegido o de las falencias de sus alternativas. Todos los grupos que no constituyan al menos un 15% de los electores presentes deben disolverse y sus electores optar por otro candidato, aunque no se espera que ello ocurra en ningún caucus en esta ocasión debido al reducido número de opciones.

A pesar de que la prensa a menudo se enfoca en un puñado de caucuses que transcurren en casinos de Las Vegas debido a su extravagancia, la mayoría de ellos se llevará a cabo en escuelas, iglesias o centros comunitarios. Los centros de votación abrirán a las 11 AM y se espera que la mayoría de sus asambleas concluya luego de un par de horas.

En lo que refiere a la asignación de delegados, el partido Demócrata utilizará un conjunto de reglas bastante complicado para asignar los 35 delegados en juego (el total es de 43, pero 8 de ellos son no electivos). Al votar, los electores no lo harán directamente por los delegados a la convención nacional, sino a una estatal. Los miembros de esta última serán los encargados de definir la composición de la delegación de Nevada a la convención.

Paralelamente, los delegados estatales no serán todos electos de la misma manera. 23 de ellos se dividirán en base a los cuatro distritos congresuales de Nevada, mientras que los serán electos en base a los resultados del Estado en su conjunto.

De forma aún más complicada, los distritos rurales se verán muy beneficiados por un sistema de asignación favorable a ellos y obtendrán el mismo número de delegados estatales que muchas áreas más pobladas. De acuerdo a las reglas, los condados con 400 o menos Demócratas recibirán un delegado estatal por cada cinco miembros del partido, mientras que aquellos con 4000 o más Demócratas recibirán uno por cada 50 miembros del partido.

ratio

Tabla de asignación proporcional de delegados por número de votantes Demócratas en el condado. Fuente: Partido Demócrata de Nevada

La primaria Republicana

donald-trump-south-carolina-1-800x450

En base a los sondeos de los últimos días, la primaria del partido Republicano tendrá un ganador claro y ese será Donald Trump. Es inclusive posible que el magnate inmobiliario se quede con la totalidad de los delegados a la convención partidaria debido a la eficiente distribución geográfica de su apoyo.

De no mediar una catástrofe para él o uno de sus competidores, Trump probablemente obtendrá alrededor de un tercio del voto y se posicionará como el favorito para las posteriores elecciones en Nevada y las de múltiples Estados el 1 de marzo. Si continuaran sus éxitos allí, encontrar una alternativa menos extrema y más controlable comenzaría a volverse muy difícil para el establishment partidario.

La competencia por el segundo lugar involucrará a cuatro de los candidatos restantes; Cruz, Rubio, Bush y Kasich. El primero precisa de una buena performance allí debido a que un mal resultado ante un electorado evangélico (su principal base de votantes) sería una gran señal de debilidad. De no ocurrir, es posible que Cruz vea frustrada su ambición de volverse la única alternativa contra Trump y su caída favorezca tanto a The Donald como a Rubio.

Este último, por su parte, llega a la primaria de Carolina del Sur debilitado luego de recibir múltiples críticas debido a su desempeño robótico en los debates y necesita cambiar la narrativa de que no se encuentra lo suficientemente preparado para ser Presidente.

Para ello, a pesar de que Rubio posee chances genuinas de terminar en el segundo lugar después de Trump, es probable que su campaña considere vencer a Bush y Kasich, sus rivales centristas que fragmentan el voto, como el objetivo principal. Si Rubio lograra hacerlo, sus chances de convertir la competencia en una de tres candidatos (Trump, Cruz y él) se verían favorecidas.

Por desgracia para él, Bush posee exactamente el mismo plan. La debilidad de Rubio en New Hampshire ha envalentonado una campaña hasta entonces en declive y es posible que Carolina del Sur sea el lugar donde obtenga su mejor resultado hasta la fecha.

De llegar al segundo lugar o a un decente tercer puesto, ello podría permitirle permanecer en la contienda hasta mediados de Marzo, cuando el Estado de Florida deberá decidir entre su actual Senador Rubio o su ex-Gobernador Bush y privará a al menos uno de sus ambiciones.

Por último, el competidor menos probable para el segundo lugar es John Kasich. El centrista gobernador de Ohio posee el perfil incorrecto para Carolina del Sur y no podrá repetir su relativamente buena performance de New Hampshire. Sin embargo, al poseer bajas expectativas, es altamente probable que cualquier resultado le sea útil para posicionarse junto a los candidatos más conocidos de cara a las primarias simultáneas de Marzo.

La primaria Demócrata

contigo

Debido a la ausencia de un número aceptable de encuestas recientes y confiables en Nevada, el panorama allí es una incógnita.

Hillary Clinton lideró los sondeos con grandes márgenes a lo largo de 2015, pero la poca información disponible obtenida en los últimos meses indica que el escenario es uno de mayor competitividad. Tal vez la mayor dificultad, más allá de las preferencias de los votantes, consiste en determinar quiénes realmente se presentarán en las asambleas.

Si el electorado Demócrata se asemejara al de 2008 (el último caucus competitivo), los índices de apoyo actuales en base a pertenencias raciales, etarias y de ingresos favorecerían ligeramente a Sanders. De haberse transformado junto a la población del Estado, es probable que los electores de este año incluyan un porcentaje mayor de minorías, las cuales tienden a favorecer a Clinton. Con tasas muy bajas de participación inclusive durante la ajetreada elección de 2008, pequeños detalles en la composición demográfica del electorado pueden importar mucho.

Más allá de las predicciones de triunfo para un candidato u otro, lo que sí puede vislumbrarse con mayor claridad son las posibles consecuencias de cada triunfo.

Si Sanders lograra alzarse con la victoria o al menos con un empate similar al de Iowa, su campaña se vería fortalecida y podría relativizar la afirmación de que su campaña no logra hacer incursiones más allá del voto blanco. Ello podría permitirle sobrevivir las casi seguras derrotas de Carolina del Sur y los Estados sureños del 1 de marzo, para competir en los distritos posteriores. La posibilidad de que la campaña de Clinton entre en crisis es también un escenario real.

Si, por el contrario, Clinton lograra poner distancia ante Sanders, su campaña podría recibir un respiro previo a su victoria en Carolina del Sur y comenzar a reducir el ímpetu obtenido por el socialista. De lograr un triunfo claro, es posible que la nominación se encuentre virtualmente en sus manos a mediados de Marzo y su campaña posea un margen seguro para contrarrestar triunfos de Sanders en los distritos que lo favorecen demográficamente.

En cuanto a la asignación de delegados, se espera que las reglas favorezcan a la campaña de Clinton debido a su mayor apoyo y red de activistas en las zonas rurales. Esta distribución peculiar, a pesar del apoyo manifiesto que la dirección partidaria le otorga a la ex-Secretaria de Estado y las quejas de la campaña de Sanders, de hecho no constituye una manipulación a su favor, ya que fue esta misma regla le impidió triunfar contra Obama en el Estado en 2008.


 

Por Joaquín Harguindey

Anuncios

2 Trackbacks / Pingbacks

  1. Carolina del Sur y Nevada: Resultados | Observatorio Político John Fitzgerald Kennedy
  2. Carolina del Sur: Perspectivas | Observatorio Político John Fitzgerald Kennedy

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: