Supermartes: Resultados

Las votaciones simultáneas del 1 de marzo han concluido y ambos partidos han confirmado el rol de sus favoritos. No obstante, ello podría no impedir un esfuerzo desesperado entre los candidatos republicanos por detener la campaña de Donald Trump, al menos en la convención partidaria.

Super-Tuesday-Trump-jpg

La primaria Republicana

El GOP vio a Donald Trump ganador en la mayor parte de las competencias del martes y el neoyorquino demostró su fortaleza a nivel nacional, triunfando en distritos tan distintos como Massachusetts y Alabama.

The Donald, de forma contraria a la vasta mayoría de los pronósticos desde su entrada a la competencia, exhibió una coalición ganadora en buena medida inmune a los ataques de sus rivales, los cuales se concentraron en él durante la semana previa a los comicios. Aunque no obtuvo una mayoría en ningún distrito, su 49% en Massachusetts fue lo más cercano, la fragmentación del voto en múltiples candidatos jugó a su favor y le sirvió para obtener al menos 237 de los 595 delegados en juego (aún continúa calculándose el número exacto).

En su discurso de victoria, Trump inclusive demostró tener cierta capacidad para articular un mensaje viable en la elección general, por lo que es posible que el propio candidato ya esté contemplando sus chances en Noviembre.

Esta combinación de factores probablemente dejará una única incógnita a responder durante los siguientes meses o semanas de primarias y ella será si Trump puede llegar a una mayoría de delegados en la convención.

Si el magnate inmobiliario continúa obteniendo estos resultados, las proyecciones afirman que obtendrá los delegados matemáticamente necesarios para finales de Abril o principios de Mayo. De no mediar un escándalo de enormes proporciones, un problema de salud o algún truco de la jerarquía partidaria en la convención tal como quitarle la obligación a los delegados de votar a favor del candidato por el que fueron electos, Trump habrá triunfado en su revolución política y capturado el partido Republicano.

No obstante, es aún posible que los rivales de Trump logren conformar algún tipo de frente tácito para negarle la mayoría de delegados en la convención. Sea a través del abandono de los candidatos menores como John Kasich o Ben Carson (este último podría desistir oficialmente esta semana), una tregua entre Rubio y Cruz o tal vez inclusive la consolidación del anti-Trumpismo detrás de un único candidato, todavía existe una oportunidad genuina de negarle a Trump la nominación.

Semejante maniobra necesariamente debería ser acompañada de la nominación de un candidato en reemplazo de Trump y ello sin duda alguna sería percibido como un truco sucio por parte de sus simpatizantes. De hecho, privar a Trump de la candidatura presidencial probablemente fracturaría al partido, pero el liderazgo Republicano parece aún encontrarse considerando los pros y contras de llevar adelante este plan.

En esencia, su dilema se encuentra entre permitir la conquista del partido por un candidato de posiciones poco ortodoxas, que podría no sólo perder él mismo en Noviembre sino también arrastrar numerosos Senadores y Representantes con él, y  darle la espalda a millones de votantes conservadores, otorgarle a Trump una excusa perfecta para competir como independiente y garantizar el triunfo de Clinton en Noviembre. Es un escenario desastroso desde cualquier perspectiva.

Sea cual sea su decisión, una cuestión puede afirmarse con mucha seguridad: Ninguno de los integrantes del posible equipo anti-Trump podrá obtener la nominación en Julio. Cruz y Rubio poseen el potencial de obstaculizar el camino de la ex-estrella de The Apprentice, pero ya no cuentan con una vía a la candidatura presidencial Republicana que no involucre el total abandono de Trump por algún motivo.

Inclusive si la dirigencia del GOP pusiera en marcha su plan para privar a Trump de la nominación a cualquier costo y optara por otro líder, sus respectivos electorados encontrarían inaceptable al candidato ajeno y vetarían su nominación. Si además el partido eventualmente esperara reconciliarse con los votantes de Trump, la selección de alguno de estos dos candidatos (que reciben el mote conjunto de Crubio  entre los simpatizantes del magnate) sería un paso muy poco recomendable.

descarga

La primaria Demócrata

En la competencia Demócrata, Hillary Clinton triunfó en siete de los once Estados en juego y en el territorio de Samoa Americana, obteniendo al menos 504 de los 859 delegados en juego (nuevamente, el número exacto todavía no está determinado).

La ex-Secretaria de Estado tuvo su mejor desempeño en el Sur de los Estados Unidos, donde derrotó a Sanders por casi 40 puntos a nivel regional. El gran margen obtenido entre los votantes afroamericanos en Nevada y Carolina del Sur se repitió aquí, permitiéndole a Clinton quedarse con alrededor de 2,5 delegados por cada delegado de Sanders.

A su vez, la candidata recibió excelentes noticias en lo que refiere a su triunfo en el estado de Massachusetts, en Nueva Inglaterra. Además de ser el tercer distrito más importante de la jornada en términos de delegados, Massachusetts es precisamente el tipo de Estado en el que Sanders debía ganar de forma abrumadora para tener una chance genuina de obtener la nominación. Su fracaso ante un electorado relativamente progresista y poco diverso produce serias dudas sobre su viabilidad en el corto plazo.

De todas maneras, el panorama de Sanders no fue universalmente malo. El socialista pudo triunfar en contiendas competitivas en Minnesota, Colorado y Oklahoma, así como vencer por paliza en su Estado de Vermont. Aunque sus limitaciones entre el electorado no-blanco no dieron señales de desaparecer, un mapa electoral más favorable probablemente le conceda más triunfos en los siguientes días, lo que le permitirá mantenerse en la contienda si así lo desea.

Lo que Sanders probablemente ya no posee es un camino realista a la Casa Blanca. La gran ventaja de Clinton en cuanto a delegados (al menos 1052 a 427 contando delegados no-electivos) y su falta de competitividad en los distritos grandes probablemente le otorgarán la nominación a su rival en Abril. Tal vez el objetivo de Sanders ahora sea el de garantizar que su mensaje sea oído por el electorado Demócrata y que Clinton deba adaptarlo a la plataforma.

Clinton, por su parte, ya ha comenzado a enfocar su mensaje en la elección general y es probable que utilice todos los debates y actos de campaña restantes en la primaria Demócrata para hacer lo mismo. Sin embargo, además de atacar al partido Republicano y a su probable candidato Donald Trump, es probable que Clinton también haga espacio para elogiar a Sanders y buscar el traspaso tranquilo y sin deserciones de sus simpatizantes de cara a Noviembre.


 

Por Joaquín Harguindey

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: